\chapter[Copyright y globalización en la era de las redes
informáticas]{Copyright y globalización en la era de las redes
informáticas\protect\footnote{Lo que sigue es una transcripción corregida de
la conferencia dictada en el MIT, en el Communications Forum, el jueves 19 de
abril de 2001.}}

\noindent \textsc{David Thornburn (moderador).} Nuestro conferenciante de hoy,
Richard Stallman,\footnote{Lo que sigue es una transcripción corregida de la
conferencia dictada en el MIT, en el Communications Forum, el jueves 19 de
abril de 2001.} es una figura legendaria en el mundo de la informática, y mi
experiencia al tratar de encontrar una persona que comparta el estrado con él
fue instructiva. Un distinguido profesor del MIT me dijo que Stallman debe ser
entendido como un personaje carismático de una parábola bíblica  ---una
especie de anécdota o lección del Antiguo Testamento. <<Imagínate ---me
dijo--- un Moisés o un Jeremías... mejor un Jeremías>>. Y yo dije <<bien, eso
es muy admirable. Suena maravilloso. Confirma mi idea acerca del tipo de
contribución que ha hecho al mundo. Entonces, ¿por qué no quieres compartir el
estrado con él?>>. Su respuesta: <<como Jeremías o Moisés, él simplemente me
apabullaría. No querría aparecer en el mismo programa que él, pero si me
pidieras que nombre a cinco personas vivas en el mundo que realmente nos hayan
ayudado a todos nosotros, Richard Stallman sería una de ellas>>. 

\medskip

\noindent \textsc{Richard Stallman}. Debería empezar explicando por
qué me negué a permitir que esta conferencia sea transmitida en directo vía
Internet, en caso de que no haya sido plenamente aclarada esta cuestión: el
software que utilizan para transmitir imagen y sonido en vivo por Internet
requiere que el usuario descargue cierto software para recibir la transmisión.
Ese software no es software libre. Está disponible a precio cero pero sólo
como <<ejecutable>>, que es un misterioso montón de números. 

Lo que hace es secreto. No lo puedes estudiar, no lo puedes cambiar y
ciertamente no puedes publicarlo en tu propia versión modificada. Y éstas
están entre las libertades que son esenciales en la definición de <<software
libre>>. 

Entonces, si voy a ser un defensor sincero del software libre, difícilmente
podría andar dando discursos y ejercer presión sobre la gente para que use
software no libre. Estaría socavando mi propia causa. Y si yo no demuestro que
me tomo en serio mis principios, no puedo esperar que nadie más los tome en
serio. 

Sin embargo, esta charla no es acerca del software libre. Después de haber
trabajado en el movimiento del software libre durante muchos años y de que la
gente haya comenzado a usar algunas partes del sistema operativo GNU, empecé a
ser invitado a dar conferencias, en las que la gente empezó a preguntarme:
<<Bueno, ¿de qué manera las ideas sobre la libertad para los usuarios de
software pueden generalizarse a otro tipo de cosas?>>. Y, por supuesto, alguna
gente hacía preguntas tontas como <<¿debería ser libre el hardware?>>, <<¿este
micrófono debería ser libre?>>. 

Bien, ¿esto qué significa? ¿Deberías ser libre de copiarlo y modificarlo? Si
compras un micrófono, nadie te va a impedir modificarlo. Y copiarlo... nadie
tiene un copiador de micrófonos. Fuera de Star Trek, esas cosas no existen.
Puede ser que algún día haya analizadores y ensambladores nanotecnológicos, y
entonces estas cuestiones de si eres libre o no de hacer copias realmente
adquirirán importancia. Veremos empresas agroindustriales intentando impedir
que la gente copie alimentos y eso se va a convertir en una cuestión política
de primer orden; si es que esa capacidad tecnológica llega a existir. No sé si
ocurrirá, de momento es sólo especulación. 

Pero para otras formas de información, se puede traer el asunto a colación,
puesto que cualquier clase de información que pueda ser almacenada en un
ordenador, de forma concebible, puede ser copiada y modificada. Así que las
cuestiones éticas del software libre, la cuestión del derecho de un usuario a
copiar y modificar software, son las mismas que las relativas a otras formas
de información publicada. Yo no estoy hablando de información privada;
digamos, información personal, la cual se supone que nunca debería estar
disponible para el público. Estoy hablando de los derechos que debieras tener
si obtienes copias de cosas publicadas, que no se intenta mantener en secreto. 


\section{La historia del copyright}

A fin de explicar mis ideas en la materia, quisiera repasar la historia de la
difusión de información y del copyright. En el mundo antiguo, los libros se
escribían a mano con una pluma y cualquiera que supiera cómo leer y escribir
podía copiar un libro casi tan eficientemente como los demás. Cierto que
alguien que lo hiciese todo el día probablemente aprendería a hacerlo un poco
mejor, pero no había una gran diferencia. Y como las copias se hacían de una
en una, no existía una gran economía de escala. Hacer diez copias llevaba diez
veces más tiempo que hacer una copia. Tampoco había nada que forzara la
centralización; un libro podía copiarse en cualquier lugar. 

Ahora bien, debido a las características de esta tecnología, dado que no
obligaba a que las copias fueran idénticas, no había en la antigüedad una
distinción total entre copiar un libro y escribir un libro. Había cosas en el
medio que tenían sentido. Entendían. sí, la idea de autor. Sabían, digamos,
que tal obra había sido escrita por Sófocles, pero entre la escritura del
libro y su copia había otras cosas útiles que podías hacer. Por ejemplo,
podías copiar una parte de un libro, después añadir algunas palabras nuevas,
copiar algo más y escribir algo más, y así. Esto se llamaba <<escribir un
comentario>>. Era algo muy común y estos comentarios eran apreciados. 

Podías también copiar un pasaje de un libro, después añadir algunas palabras y
copiar un pasaje de otro libro y añadir más palabras, y así... y esto era
hacer un compendio. Los compendios también eran muy útiles. Hay obras que se
han perdido, pero algunas de sus partes sobrevivían citadas en otros libros
que alcanzaban mayor popularidad que el original. Quizás copiaban las partes
más interesantes y así la gente hacía muchas copias de estos fragmentos pero
no se molestaban en copiar el original porque no era lo bastante interesante. 

Hasta donde yo sé, no había copyright en el mundo antiguo. Cualquiera que
quisiera copiar un libro podía copiarlo. Más tarde se inventó la imprenta y
los libros empezaron a copiarse en la imprenta. La imprenta no era sólo una
mejora cuantitativa en la facilidad de copia, sino que afectaba de manera
diferente a los distintos tipos de copiado, ya que introducía una economía de
escala inherente. Era mucho trabajo preparar cada página pero mucho menos
trabajo hacer varias copias idénticas de la misma. El resultado fue que copiar
libros tendió a convertirse en una actividad centralizada y de producción
masiva. Las copias de cualquier libro se harían probablemente sólo en unos
pocos lugares. 

También significó que los lectores ordinarios no podrían copiar libros
eficientemente. Sólo si tenías una imprenta podías hacerlo. Se trataba de una
actividad industrial. 

Durante los primeros siglos de imprenta, los libros impresos no reemplazaron
totalmente a los copiados a mano. Las copias artesanales todavía se hacían, a
veces por gente rica y a veces por gente pobre. Los ricos lo hacían para tener
copias especialmente hermosas, que mostraran lo ricos que eran, y los pobres
lo hacían porque quizás no tenían suficiente dinero para comprar una copia
impresa, pero tenían tiempo para copiar a mano un libro. Como dice la canción:
<<el tiempo no es dinero cuando todo lo que tienes es tiempo>>. 

De este modo, el copiado a mano todavía se hacía con una determinada
profusión. Creo que fue durante el siglo XIX cuando la impresión se volvió tan
barata que incluso la gente pobre podía comprarse libros impresos si sabía
leer. 

El copyright apareció con el uso de la imprenta y dada la tecnología de la
imprenta, tenía el efecto de una regulación industrial. No restringía lo que
podían hacer los lectores; restringía lo que podían hacer los editores y los
autores. El copyright en Inglaterra inicialmente fue una forma de censura.
Tenías que obtener un permiso del gobierno para publicar el libro. Pero la
idea cambió. En los tiempos de la Constitución de los Estados Unidos, la gente
adoptó una idea diferente del propósito del copyright y creo que esa idea
también fue aceptada en Inglaterra. 

En la redacción de la Constitución de los EEUU se propuso que a los autores se
les debería otorgar un copyright, un monopolio sobre la copia de sus libros.
Esta propuesta fue rechazada. En cambio, fue adoptada una propuesta
crucialmente diferente: con el fin de promover el progreso, el Congreso podría
opcionalmente establecer un sistema de copyright que creara esos monopolios.
Estos monopolios, de acuerdo con la Constitución de los EEUU, no existen por
el bien de sus propietarios, sino para promover el progreso de la ciencia. Los
monopolios se conceden a los autores como un modo de influir en su
comportamiento, para lograr que hagan algo que sirva al público. 

De este modo, el objetivo es tener más libros escritos y publicados que la
gente pueda leer. Y se cree que el copyright contribuye al incremento de la
actividad literaria, al incremento de la escritura científica y en otros
campos, y que la sociedad aprende así a través de él. Ése es el propósito al
que debe servir. La creación de monopolios privados era sólo un medio para
procurar un fin y este fin es un fin público. 

El copyright en la era de la imprenta era bastante inofensivo, pues se trataba
de una regulación industrial. Restringía sólo las actividades de los editores
y de los autores. Bueno, en sentido estricto, también los pobres que copiaban
libros a mano podrían haber infringido la ley de copyright. Pero nadie trató
nunca de forzarlos a respetar el copyright ya que se entendía como una
regulación industrial.\footnote{Los estatutos originales hablaban sólo de
editar e imprimir. La copia manual estaba totalmente desregulada, muy
probablemente porque la regulación estaba dirigida a la industria.} 

El copyright en la era de la imprenta también era fácil de hacer cumplir, dado
que tenía que hacerse cumplir sólo donde había un editor y los editores, por
su naturaleza, se hacen conocer. Si estás tratando de vender libros, tienes
que decirle a la gente dónde ir a comprarlos. No tienes que entrar en la casa
de todo el mundo para hacerles respetar el copyright. 

En definitiva, el copyright puede haber sido un sistema beneficioso en aquel
contexto. El copyright en EEUU es considerado por los especialistas en Derecho
como un trato comercial, un contrato entre el público y los autores. El
público cede algunos de sus derechos naturales y a cambio se beneficia con la
escritura y la publicación de mayor cantidad de libros. 

Ahora, ¿es éste un trato ventajoso? Bien, cuando el público en general no
puede hacer copias porque sólo pueden hacerse eficientemente en las imprentas
---y la mayoría de la gente no tiene imprenta--- el resultado es que el
público en general está cediendo una libertad que no puede ejercer, una
libertad sin ningún valor práctico. Si tienes algo que es un subproducto en tu
vida y que es inútil, y tienes la oportunidad de intercambiarlo por algo de
algún valor, estás ganando. Así es cómo el copyright pudo haber sido un trato
ventajoso para el público en aquella época. 

Pero el contexto está transformándose y eso debe cambiar nuestra evaluación
ética del copyright. Ahora bien, los principios básicos de la ética no se
modifican por los avances de la tecnología; son demasiado fundamentales para
estar afectados por tales contingencias. Sin embargo, nuestra decisión sobre
cualquier asunto específico depende de las consecuencias de las alternativas
disponibles y las consecuencias de una determinada opción pueden cambiar si el
contexto cambia. Eso es lo que está ocurriendo con el copyright, la era de la
imprenta está llegando a su fin, dando paso gradualmente a la era de las redes
informáticas. 

Las redes informáticas y la tecnología de la información digital nos están
devolviendo a un mundo más parecido a la antigüedad, donde cualquiera que
pueda leer y usar la información puede también copiarla y hacer copias casi
tan fácilmente como cualquiera. Son copias perfectas y son tan buenas como las
que podría hacer cualquiera. De este modo, la centralización y las economías
de escala introducidas por la imprenta están desapareciendo. 

Este contexto cambiante modifica el modo en que funciona la legislación de
copyright. Veréis, la ley de copyright ya no actúa como una regulación
industrial; ahora es una restricción draconiana sobre el público en general.
Solía ser una restricción sobre los editores por el bien de los autores.
Ahora, por propósitos prácticos, es una restricción sobre el público en
provecho de los editores. El copyright solía ser bastante inofensivo y poco
controvertido. No restringía al público en general. Ahora eso ya no es verdad.
Si tienes un ordenador, los editores consideran la restricción como su más
alta prioridad. El copyright era fácil de hacer cumplir porque era una
restricción que pesaba sólo sobre los editores, que eran fáciles de encontrar
---y lo que publicaban era fácil de ver. Ahora el copyright es una restricción
que pesa sobre cada uno de vosotros. Su cumplimiento requiere vigilancia,
intrusión y duros castigos, observamos cómo se está incorporando a la
legislación de los EEUU y de otros países. 

El copyright solía ser, discutiblemente, un trato ventajoso para el público
porque el público estaba cediendo libertades que no podía ejercer. Bueno,
ahora sí puede ejercer estas libertades. ¿Qué haces si te has acostumbrado a
ceder un subproducto que no te era útil y, de pronto, descubres un uso para
él? Puedes, de hecho, consumirlo, usarlo. ¿Qué haces? No lo negocias; te
guardas algo. Y eso es lo que el público querría naturalmente hacer. Eso es lo
que el público hace cada vez que se le da la oportunidad de expresar su
preferencia. Se guarda algo de su libertad y la ejerce. Napster es un gran
ejemplo de eso: el público decide ejercer la libertad de copiar en vez de
entregarla. Entonces lo que naturalmente debemos hacer para conseguir que la
legislación de copyright se ajuste a las circunstancias actuales, es reducir
la cantidad de restricciones que pesan sobre el público e incrementar la
libertad que el público conserva. 

Pero esto no es lo que los editores quieren hacer. Lo que ellos quieren hacer
es exactamente lo contrario. Ellos quisieran incrementar los poderes del
copyright hasta el punto de que les permita controlar todo el uso de la
información. Esto ha llevado a leyes que han concedido un incremento sin
precedentes de los poderes de copyright. Se están retirando libertades que el
público solía tener en la época de la imprenta. 

Por ejemplo, echemos un vistazo a los libros electrónicos. Hay una tremenda
cantidad de publicidad sobre los libros electrónicos; difícilmente puedes
evitarla. Tomé un vuelo en Brasil y en la revista de a bordo había un artículo
diciendo que quizás iba a llevar diez o veinte años hasta que todos nosotros
nos pasáramos a los libros electrónicos. Claramente, este tipo de campaña
viene de alguien que está pagando por ella. Ahora bien, ¿por qué lo están
haciendo? Creo que lo sé. La razón es que los libros electrónicos son la
oportunidad de retirar a los lectores de libros impresos algunas de las
libertades residuales que tienen y que siempre tuvieron. La libertad, por
ejemplo, de prestarle un libro a un amigo, o de tomarlo prestado de una
biblioteca pública, o de vender una copia a una librería de viejo, o de
comprar una copia anónimamente, sin dejar registrado en una base de datos
quién compró ese libro en particular. Y puede que aún el derecho a leerlo dos
veces. 

Éstas son libertades que los editores quisieran retirar, pero no pueden en el
caso de los libros impresos porque sería una usurpación de poder muy obvia y
generaría protesta. Entonces encontraron una estrategia indirecta: primero,
obtienen la legislación para retirar esas libertades a los libros electrónicos
cuando todavía no hay libros electrónicos, así no hay controversia. No hay
usuarios preexistentes de libros electrónicos acostumbrados a sus libertades y
dispuestos a defenderlas. Eso es lo que consiguieron con la Digital Millenium
Copyright Act en 1998. Entonces introducen los libros electrónicos y
gradualmente logran que todos se pasen de los libros impresos a los libros
electrónicos, eventualmente el resultado es: los lectores perdieron esas
libertades sin que jamás haya habido un instante en el que esas libertades les
fueran retiradas y en el que ellos pudieran haber luchado para conservarlas. 

Vemos al mismo tiempo esfuerzos para retirarle a la gente la libertad de usar
otro tipo de obras publicadas. Por ejemplo, las películas en  DVD se publican
con un formato cifrado que iba a ser secreto ---se suponía que iba a ser
secreto--- y la única forma en que las compañías cinematográficas iban a darte
el formato, de manera que pudieras fabricar un reproductor de DVD, era si
firmabas un contrato comprometiéndote a incluir ciertas restricciones en el
reproductor, con el resultado de que se impediría al público el ejercicio
completo de sus derechos legales. Entonces unos cuantos astutos programadores
en Europa encontraron la forma de descifrar los DVD y escribieron un paquete
de software libre que podía leer un DVD.\footnote{Ahora hay muchos paquetes de
ese estilo. El primero se llamaba <<DeCSS>>.} Esto hizo posible usar software
libre sobre el sistema operativo GNU/Linux para ver el DVD que habías
comprado, lo cual es algo perfectamente legítimo. Deberías tener derecho a
hacer eso con software libre. 

Pero las compañías cinematográficas reclamaron y fueron a juicio. Ya veis, las
compañías cinematográficas han hecho un montón de películas en las que hay un
científico loco y alguien dice <<pero doctor, hay ciertas cosas que se supone
que el Ser Humano no debe conocer>>. Seguramente han visto demasiadas de sus
propias películas porque llegaron a creer que el formato de los DVD es algo
que el Ser Humano no debía conocer. Y obtuvieron un fallo para censurar
totalmente el software reproductor de DVD. Prohibieron hasta linkar a una
pagina web fuera de los EEUU en donde esta información estuviera legalmente
disponible. Se ha hecho una apelación a este fallo. Me enorgullece decir que
yo firmé un breve alegato en aquella apelación, aunque represento un papel
bastante pequeño en esa batalla en particular. 

El gobierno de los EEUU intervino directamente en favor del bando contrario.
Esto no es sorprendente cuando consideras porqué la Digital Millennium
Copyright Act fue aprobada en la primera votación. La razón es el sistema de
financiación de campañas políticas que tenemos en EEUU, que es esencialmente
un soborno legalizado, donde los candidatos son comprados por las empresas
antes de ser siquiera elegidos. Y, por supuesto, ellos saben quién es su amo
---saben para quién trabajan--- y aprueban las leyes que les dan más poder a
las compañías. 

Qué ocurrirá con aquella batalla en particular, no lo sabemos. Pero mientras
tanto Australia ha aprobado una ley similar y Europa está terminando de
adoptar una: así que el plan es no dejar lugar en la Tierra donde esta
información esté disponible para el público. Sin embargo, los EEUU siguen
siendo el líder mundial en tratar de impedir que el público distribuya
información que ha sido publicada. 

Los EEUU, sin embargo, no son el primer país en hacer de esto una prioridad.
La Unión Soviética trató este tema como algo muy importante. Allí,  la copia y
redistribución no autorizadas eran conocidas como \textit{samizdat} y para
erradicarlas desarrollaron una serie de métodos: primero, guardias vigilando
cada equipo de copia para verificar qué es lo que copiaba la gente e impedir
hacer copias prohibidas. Segundo, duros castigos para cualquiera que pescaran
haciendo copias prohibidas. Te podían mandar a Siberia. Tercero, buscar
informantes, pidiéndole a todo el mundo que delate a sus vecinos y compañeros
a la policía de la información. Cuarto, responsabilidad colectiva: <<¡Tú! ¡Tú
vas a vigilar a ese grupo! Si pesco a cualquiera de ellos haciendo copias
prohibidas, irás a prisión. Así que vigílalos bien>>. Y quinto, propaganda,
empezando en la niñez para convencer a todos de que sólo un horrible enemigo
del pueblo podría perpetrar este copia prohibido. 

Los EEUU están usando todos estos métodos ahora. Primero, guardias vigilando
los equipamientos de copia. En tiendas de copiado, tienen guardias que
verifican lo que copias. Pero emplear guardias humanos para vigilar qué copias
en tu computadora sería demasiado caro; el trabajo humano es demasiado caro.
Entonces tienen guardias robot. Ese es el propósito de la Digital Millennium
Copyright Act. Este software va en tu ordenador; es la única manera en que
puedes acceder a cierta información y te impide copiarla. 

Ahora existe un plan para introducir este software en cada disco duro, de modo
que habría archivos en tu disco a los que ni siquiera podrías acceder, excepto
obteniendo permiso de acceso de algún servidor de red. Esquivar este software
o aun decirle a otra gente cómo esquivarlo constituye un delito. 

Segundo, duros castigos. Hace unos pocos años, si hacías copias de algo y se
las entregabas a tus amigos, sólo para ayudarlos, esto no era un delito; nunca
había sido un delito en los EEUU. Entonces lo convirtieron en una fechoría, de
modo que te pueden poner en prisión durante años por compartir con tu vecino. 

Tercero, informantes. Bueno, habréis visto los anuncios en la televisión, los
anuncios en el metro de Boston pidiéndole a la gente que delate a sus
compañeros de trabajo a la policía de la información, que oficialmente se
llama Asociación de Editores de Software. 

Y cuarto, responsabilidad colectiva. En los EEUU, se ha hecho mediante el
alistamiento de los proveedores de Internet, haciéndolos legalmente
responsables de todo lo que sus clientes publiquen. El único modo en que
pueden evitar ser considerados responsables es si siguen invariablemente el
procedimiento de desconectar o retirar la información en menos de dos semanas
después de recibir una queja. Hace unos pocos días, oí que un sitio que
contenía una protesta inteligente criticando al City Bank por algunas de sus
malvadas políticas fue desconectado de esta manera. Hoy en día, ni siquiera te
juzgan; tu sitio sencillamente es ser desconectado. 

Y, finalmente, propaganda, comenzando desde la infancia. Para eso se usa la
palabra <<pirata>>. Si hacéis memoria, hace apenas unos pocos años el término
<<pirata>> se aplicaba a los editores que no pagaban al autor. Pero ahora se le
ha dado la vuelta completamente. Ahora se aplica a los miembros del público
que escapan al control del editor. Está siendo usado para convencer a la gente
de que sólo un malvado enemigo del pueblo podría practicar la copia prohibida.
Dice que <<compartir con el prójimo es el equivalente moral de atacar un
barco>>. Espero que no estéis de acuerdo, y si no lo estáis, espero que
rehuséis a usar la palabra de tal manera. 

Así que los editores están comprando leyes para darse más poder a sí mismos.
Además, están extendiendo los plazos de duración del copyright. La
Constitución de los EEUU dice que el copyright debe durar durante un tiempo
limitado, pero los editores quieren que el copyright dure para siempre. Sin
embargo, obtener una enmienda constitucional sería bastante difícil, así que
encontraron una manera más fácil de lograr el mismo resultado. Cada veinte
años extienden retroactivamente el copyright por veinte años mas. Así, el
resultado es que, en un determinado momento, el copyright dura nominalmente
por un cierto período y cualquier copyright dado va a expirar nominalmente
algún día. Pero esa expiración nunca se alcanzará porque cada copyright se
extenderá por veinte años, cada veinte años; entonces, ningún trabajo entrará
en el dominio público otra vez. Este ha sido llamado el <<plan del copyright
perpetuo a plazos>>. 

La ley que en 1998 extendió el copyright por 20 años se conoce como Ley de
Mickey Mouse de Extensión del Copyright\footnote{La denominación oficial es
<<Ley de Sonny Bono para la extensión de la duración del copyright>>.} porque
uno de los principales auspiciantes de esta ley fue Disney. Disney se dio
cuenta de que el copyright sobre Mickey Mouse iba a expirar, y ellos no
quieren que eso ocurra nunca, pues hacen un montón de dinero con ese
copyright. 


\section{Globalización}

Ahora bien, el título original de esta charla era supuestamente <<Copyright y
Globalización>>. Si observáis la globalización, veréis que está compuesta de un
conjunto de políticas que se hacen en nombre de la eficiencia económica, los
llamados tratados de libre comercio, los cuales realmente están diseñados para
darle a las compañías poder sobre las leyes y las directrices políticas. No
son realmente tratados sobre libre comercio. Tienen que ver con transferencias
de poder: retirar el poder de decidir leyes a los ciudadanos de cualquier país
que pudieran acaso tener en cuenta sus propios intereses y dar ese poder a las
compañías que no tendrán en cuenta los intereses de esos ciudadanos. 

Desde su punto de vista la democracia es el problema y estos tratados están
diseñados para terminar con el problema. Por ejemplo, el NAFTA [Zona de Libre
Comercio de Norte América] de hecho contiene disposiciones, creo, que permiten
a las compañías demandar a otro gobierno para así librarse de una ley que
ellas piensen que dificulta sus ganancias en otro país. De este modo, las
compañías extranjeras tienen más poder que los ciudadanos del país. 

Existen pretensiones de extender esto más allá del NAFTA. Por ejemplo, este es
uno de los objetivos de la así llamada Área de Libre Comercio de las Américas,
extender este principio a todos los países de Sudamérica y el Caribe, y el
acuerdo multilateral sobre  la inversión iba a intentar diseminarlo por todo
el mundo. 

Una cosa que hemos visto en la década de 1990 es que estos tratados empiezan a
imponer la legislación de copyright en todo el mundo, de maneras más poderosas
y restrictivas. Estos tratados no son tratados de libre comercio. Son de hecho
tratados de comercio controlado por empresas, usados para darle control a las
corporaciones sobre el comercio mundial, para eliminar el libre comercio. 

Cuando los EEUU eran un país en desarrollo en el siglo XIX,  no reconocían los
copyrights extranjeros. Ésta era una decisión tomada cuidadosamente y era una
decisión inteligente. Se entendía que, para los EEUU, reconocer copyrights
extranjeros sería desventajoso, que el dinero sería absorbido desde fuera y no
haría mucho bien. 

La misma lógica sería aplicable hoy día a los países en desarrollo, pero los
EEUU tienen suficiente poder para obligarlos a ir en contra de sus intereses.
De hecho, es un error hablar de los intereses de los países en este contexto.
De hecho, estoy seguro de que la mayoría de ustedes han oído la falacia de
intentar juzgar el interés público mediante la suma de la riqueza de todos. Si
los trabajadores norteamericanos perdieran mil millones de dólares y Bill
Gates ganase dos mil millones, los norteamericanos ¿estarían en general mejor?
¿Sería bueno para EEUU? Si miramos sólo el total parece que es bueno. Sin
embargo, en realidad este ejemplo muestra que sumar el total es una manera
incorrecta de juzgar, pues Bill Gates no necesita realmente otros dos mil
millones pero la pérdida de mil millones por parte de otra gente que no tiene
tanto puede, para empezar, ser dolorosa. Bien, en una discusión acerca de
cualquiera de estos tratados de comercio, cuando oyes a la gente hablar de los
intereses de este o de aquel país, lo que están haciendo con cada país es
sumar los ingresos del total de población. Se suma el dinero de la gente rica
y de la gente pobre. Así que aplicar esa misma falacia es en realidad una
excusa para hacerte ignorar el efecto de la distribución de la riqueza en el
país y en qué medida va a aumentar esa disparidad, como ha ocurrido en los
EEUU. 

Por lo tanto, no son realmente los intereses de los EEUU lo que se está
defendiendo al imponer la legislación de copyright alrededor del mundo. Son
los intereses de ciertos propietarios de empresas, muchos de los cuales están
en los EEUU y algunos están en otros países. En ningún caso se defiende el
interés público.


\section{Repensar el copyright }

Pero ¿qué cosa tendría sentido hacer? Si creemos en el objetivo del copyright
declarado, por ejemplo, en la Constitución de los EEUU, que es el objetivo de
promover el progreso, ¿qué \textit{normas} sería inteligente usar en la era de
las redes informáticas? Claramente, en vez de incrementar los poderes del
copyright, tenemos que disminuirlos tanto como para darle al público cierto
espacio de libertad donde pueda hacer uso de los beneficios de la tecnología
digital, hacer uso de sus redes informáticas. Pero ¿hasta dónde podemos llegar
con eso? Es una pregunta interesante porque no creo que debamos abolir
totalmente el copyright. La idea de intercambiar algunas libertades a cambio
de más progreso todavía podría ser ventajosa a cierto nivel, aun cuando el
copyright tradicional restringe demasiada libertad. Pero para pensar acerca de
esto de forma inteligente, lo primero que debemos reconocer es que no hay
razón para hacerlo de modo totalmente uniforme. No hay razón para insistir en
conceder el mismo trato en todo tipo de trabajos. 

De hecho, no es ese el caso actualmente porque hay un montón de excepciones
para la música. La música es tratada de formas muy diferentes bajo la
legislación de copyright. Pero la insistencia arbitraria en la uniformidad es
usada astutamente por los editores. Eligen algún caso especial peculiar y
argumentan que, en ese caso especial, sería ventajoso tener ciertas
prerrogativas de copyright. Y luego dicen que en aras de la uniformidad, tiene
que haber estas prerrogativas para todo. Entonces, por supuesto, eligen el
caso especial en donde puedan hacer la argumentación más fuerte, aun cuando
sea un caso especial poco frecuente y no muy importante después de todo. 

Pero quizás deberíamos tener esas prerrogativas para ese caso especial en
concreto. No tenemos que pagar el mismo precio para todo lo que compramos. Mil
dólares por un coche nuevo puede ser un muy buen trato. Cien dólares por una
botella de leche es un trato horrible. No pagarías el precio especial por
cualquier cosa que compres en otros ámbitos de la vida. ¿Por qué hacerlo aquí? 

Así que necesitamos observar las diferentes clases de obras, quisiera proponer
una manera de hacerlo. 

La primera clase son las obras funcionales ---es decir, las que se usan para
hacer un trabajo.

Esto incluye recetas, programas informáticos, manuales y libros de texto,
obras de consulta como diccionarios y enciclopedias. Para todas estas obras
funcionales creo que los problemas son básicamente los mismos que para el
software y se pueden aplicar las mismas conclusiones. La gente debería tener
la libertad aún de publicar una versión modificada porque es muy útil
modificar trabajos funcionales. Las necesidades de la gente no son las mismas
para todos. Si yo escribiera tal obra para hacer el trabajo que pienso que es
necesario, tu idea sobre el trabajo que es necesario puede ser algo diferente.
Entonces querrás modificar esta obra para que haga aquello que es bueno para
ti. En ese punto, puede haber otra gente que tenga las mismas necesidades que
tú y tu versión modificada puede ser buena para ellos. Todos los que saben
cocinar saben esto y lo han sabido durante cientos de años. Es normal hacer
copias de recetas y dárselas a otra gente y también es normal cambiar una
receta. Si cambias la receta y cocinas para tus amigos y a ellos les gusta lo
que están comiendo, podrán decirte <<¿me puedes pasar la receta?>>. Entonces a
lo mejor les apuntas tu versión y les das una copia. Esto es exactamente lo
mismo que, mucho después, nosotros hemos empezado a hacer en la comunidad del
software libre. Este es un tipo de obra. 

El segundo tipo son las obras cuyo propósito es decir lo que cierta gente
piensa. Su propósito es la opinión de cierta gente. Esto incluye, por ejemplo,
memorias, artículos de opinión, publicaciones científicas, ofertas de compra y
venta, catálogos de artículos para vender. La idea de estos trabajos es
decirte qué es lo que alguien piensa, o qué vio, o qué cree. Modificarlos
sería tergiversar a los autores; así que modificar estos trabajos no es una
actividad socialmente útil. De este modo, la copia textual es lo único que
realmente necesita la gente que le esté permitido hacer. 

La siguiente pregunta es: ¿debería la gente tener derecho a hacer copias
textuales con fines comerciales? ¿O es suficiente con las no comerciales?
Veréis, son dos actividades diferentes que podemos distinguir, así que podemos
tener en cuenta las preguntas por separado: el derecho a hacer copias
textuales no comerciales y el derecho a hacer copias textuales comerciales.
Bien, podría ser una buena política de compromiso tener un copyright que
proteja la copia textual comercial pero permitir a todos el derecho a la copia
textual no comercial. De esta manera, el copyright sobre la copia textual
comercial, así como sobre todas las versiones modificadas ---sólo el autor
podría aprobar una versión modificada--- seguiría proporcionando el mismo
flujo de ganancias que provee ahora para costear la escritura de estos
trabajos, en cualquier grado que sea. 

Permitir la copia textual no comercial significa que el copyright ya no tendrá
que entrometerse en el hogar de cada uno. Se convierte de nuevo en una
regulación industrial, fácil de hacer cumplir e inofensiva. Ya no requerirá
castigos draconianos ni informantes en pos de su cumplimiento. De este modo,
obtendremos la mayor parte del actual beneficio ---y evitaremos la mayor parte
del horror del actual sistema. 

La tercera categoría son las obras estéticas o de entretenimiento, donde lo
más importante es la sensación de apreciar la obra. Para estas obras, la
cuestión de la modificación es muy complicada porque, por un lado, está la
idea de que estos trabajos reflejan la visión de un artista y cambiarlos es
distorsionar esa visión. Por otro lado, tenemos el hecho de que se da un
proceso popular, donde una sucesión de personas modificando una obra puede, a
veces, producir un resultado que es extremadamente rico. Aún cuando existan
artistas produciendo obras, tomar prestado de obras anteriores es a menudo muy
útil. Algunas de las piezas teatrales de Shakespeare usaron historias tomadas
de otras. Si las leyes de copyright de hoy en día hubieran tenido efecto
entonces, esas obras teatrales hubieran sido ilegales. Así que es una cuestión
difícil la de qué deberíamos hacer acerca de publicar versiones modificadas de
una obra estética o artística, y podríamos tener que buscar más subdivisiones
de la categoría para resolver este problema. Por ejemplo, puede ser que el
entorno de los juegos de ordenador deba ser tratado de una manera; quizás todo
el mundo debería ser libre de publicar versiones modificadas. Pero quizás una
novela debería ser tratada de manera diferente; quizás, para ello, la
publicación comercial requiera un acuerdo con el autor original. 

Ahora bien, si la publicación comercial de estos trabajos estéticos se
protegiera con el copyright, eso ocasionaría que buena parte del flujo de
ganancias, que existe hoy en día, se dedicara a apoyar a los autores y
músicos, y esto en el limitado grado en que el actual sistema los apoya, ya
que lo hace muy mal. De este modo, este sería un compromiso razonable,
justamente como en el caso de las obras que representan el punto de vista de
una determinada persona. 

Si miramos hacia adelante, al tiempo en el que la era de las redes de
ordenadores haya comenzado plenamente, una vez que hayamos superado esta etapa
de transición, podemos imaginar otra manera por la que los autores consigan
dinero por su trabajo. Imaginemos que tenemos un sistema de dinero digital que
te permite obtener dinero por tu trabajo. Imaginemos que tenemos un sistema de
dinero digital que te permite enviar dinero a alguien a través de Internet.
Esto puede hacerse de varias maneras; usando cifrado, por ejemplo. E
imaginemos que la copia textual de estos trabajos estéticos está permitida.
Sin embargo están escritos de tal manera que cuando estás escuchando, o
leyendo, o mirando uno de ellos, aparece una caja, a un lado en tu pantalla,
que dice <<haga click aquí para enviarle un dólar al autor>>, o al músico, o lo
que sea. Y simplemente permanece ahí. No se interpone en tu camino. Está al
lado. No interfiere contigo, pero está ahí, recordándote que es algo bueno
apoyar a los escritores y a los músicos. 

Así que si te gusta el trabajo que estás leyendo o escuchando, eventualmente
dirás: <<¿Por qué no he de darle a esta gente un dólar? Es sólo un dólar. ¿Qué
es eso? Ni siquiera lo notaré>>. Y las personas empezarán a enviar un dólar. Lo
bueno de esto es que hace de la copia el aliado de los autores y de los
músicos. Cuando alguien le envía por correo electrónico a un amigo una copia,
ese amigo podría enviar un dólar también. Si realmente te gusta, podrías
enviar un dólar más de una vez y ese dólar es más de lo que obtienen hoy si
compras un libro o compras un CD, ya que obtienen una minúscula fracción de la
venta. Los mismos editores que están exigiendo pleno poder sobre el público en
nombre de los autores y músicos, están aprovechándose todo el tiempo de esos
mismos autores y esos mismos músicos. 

Os recomiendo leer el artículo de Courtney Love en la revista \textit{Salon},
un artículo sobre los piratas que planean usar el trabajo de los músicos sin
pagarles. Estos piratas son las compañías discográficas que les pagan un
promedio del 4\% de las ventas. Por supuesto, los músicos de mayor éxito
reciben una porción mayor. Obtienen más del 4\% de sus grandes ventas, lo que
significa que la gran mayoría de los músicos que tienen un contrato
discográfico obtienen menos del 4\% de sus pequeñas ventas. 

Éste es el modo en que funciona: la compañía discográfica gasta dinero en
publicidad y considera este gasto como un adelanto a los músicos, aunque los
músicos nunca lleguen a verlo. De este modo, nominalmente, cuando compras un
CD, cierta fracción de ese dinero va a los músicos, pero realmente no es así.
En realidad, está destinado a pagar los gastos publicitarios y solamente si
los músicos son de gran éxito podrán ver algo de ese dinero. 

Los músicos, por supuesto, firman sus contratos discográficos porque tienen la
esperanza de ser uno de esos pocos que se hacen ricos. Así que, esencialmente,
es una lotería que se ofrece a los músicos para tentarlos. Aun cuando sean
buenos músicos, pueden no ser buenos para razonar de forma lógica y cuidadosa
y de esta forma poder ver esta trampa. De este modo, firman y probablemente
todo lo que obtienen es publicidad. Bueno, ¿por qué no les damos publicidad de
una manera diferente? No a través de un sistema basado en la restricción del
público, un sistema de los complejos industriales que nos entristece con una
música malísima que es fácil de vender. En cambio, ¿por qué no hacer del
impulso natural del oyente a compartir la música que le gusta el aliado de los
músicos? Si tenemos esta caja que aparece en el reproductor como un modo de
enviar un dólar a los músicos, las redes informáticas podrían ser el mecanismo
para dar a los músicos esta publicidad, la misma publicidad que es todo lo que
ahora obtienen de los contratos discográficos. 

Debemos reconocer que el sistema de copyright existente hace un pésimo trabajo
de apoyo a los músicos. Tan malo como el que hace el comercio mundial al
intentar elevar el nivel de vida en Filipinas y en China.  Esas zonas
industriales donde todo el mundo trabaja en \textit{sweatshops} y todos los
productos se hacen \textit{sweatshops.} La globalización es una manera muy
ineficiente de elevar el nivel de vida de los pueblos de ultramar. Pongamos
por caso, a un norteamericano se le paga veinte dólares la hora para hacer
algo y le das ese trabajo a un mexicano a quien se le paga quizás seis dólares
por día. Lo que ocurre aquí es que tomas una gran cantidad de dinero de un
trabajador norteamericano, le das una fracción minúscula, un pequeño
porcentaje, a un trabajador mexicano, y el resto se lo devuelves a la
compañía. De modo que si tu meta es elevar el nivel de vida de los
trabajadores mexicanos, esta es una pésima manera de hacerlo. 

Es interesante ver cómo el mismo fenómeno se da en la industria del copyright,
la misma idea general. En nombre de estos trabajadores, quienes ciertamente
merecen algo, proponen medidas que les dan una diminuta porción y en realidad
aumentan el poder de las compañías para controlar nuestras vidas. 

Si estás tratando de reemplazar un sistema muy bueno, tienes que hacer un
esfuerzo muy grande para encontrar una alternativa mejor. Si sabes que el
actual sistema es deplorable, no es tan difícil encontrar una alternativa
mejor; el patrón de comparación es hoy muy bajo. Debemos recordarlo siempre
esto cuando consideramos cuestiones relativas a la política del copyright. 

Creo que dije la mayor parte de lo que quiero decir. Quisiera mencionar que
mañana es el \textit{phone-in sick day}\footnote{Evento del movimiento global
que podría traducirse como <<día que toca ponerse enfermo>>, en alusión a la
excusa usada para no tener que ir al trabajo y poder asistir en su lugar a la
manifestación. El evento al que se refiere Stallman tuvo lugar el 20 de abril
de 2001. [\textit{N. del E.}]} en Canadá. Mañana se da inicio a una cumbre
para terminar de negociar el Área de Libre Comercio de las Américas, con el
fin de extender el poder de las corporaciones a un mayor número de países; se
está planeando una gran protesta en Quebec. Hemos visto métodos extremos para
aplastar esta protesta. Se está impidiendo a muchos estadounidenses la entrada
a Canadá a través de la frontera que, se supone, debería permitirles entrar en
cualquier momento. Bajo las excusas más endebles han construido un muro
alrededor del centro de Quebec para usarlo como fortaleza a fin mantener a los
manifestantes fuera. Hemos visto gran cantidad de trucos sucios usados contra
la manifestación pública en contra de estos tratados. De este modo, cualquier
brizna de democracia que nos quede después de que se le haya retirado a
nuestros gobernantes democráticamente electos el poder de gobernar y después
de que se le haya dado a las compañías y a los organismos internacionales no
electos, lo que sea que quede después de eso, puede que no sobreviva a la
supresión de la protesta pública contra esa tendencia. 

He dedicado diecisiete años de mi vida a trabajar en el software libre y  en
asuntos relacionados con él. No lo he hecho porque piense que es la cuestión
política más importante del mundo. Lo hice porque era el área en donde vi que
tendría que usar mejor mis destrezas para hacer el mayor bien. Pero lo que ha
ocurrido es que las cuestiones políticas en general han evolucionado y la
cuestión política más importante del mundo, hoy, es resistir la tendencia a
dar poder a las compañías en detrimento del público y de los gobiernos. Veo el
software libre y los asuntos relacionados a la información como parte de esa
cuestión de primer orden. Así que me he encontrado indirectamente trabajando
en este problema. Espero contribuir en algo a ese esfuerzo. 


 \section{Turno de preguntas}

\medskip \noindent \textsc{Thornburn.} En un momento vamos a pasar a escuchar
las preguntas y comentarios del público. Pero antes permítanme ofrecerles una
breve y somera intervención. Me parece que la guía práctica más fuerte e
importante que Stallman nos ofrece tiene dos elementos clave. Uno es el
reconocimiento de que las viejas suposiciones sobre el copyright, los viejos
usos del copyright, son inapropiados; están siendo desafiados o socavados por
el advenimiento del ordenador y de las redes informáticas. Eso puede ser
obvio, pero es esencial. 

El segundo es el reconocimiento de que la era digital nos obliga a
reconsiderar cómo distinguimos y sopesamos las formas del trabajo intelectual
y creativo. Stallman, indudablemente, está en lo cierto al afirmar que ciertos
tipos de iniciativas intelectuales justifican más protección mediante el
copyright que otras. Tratar de identificar sistemáticamente estos diferentes
tipos o niveles de protección por medio del copyright me parece una valiosa
manera de ocuparse de los problemas relativos al trabajo intelectual
representados por el advenimiento del ordenador. 

Pero creo que estoy detectando otro tema subyacente en lo que Stallman ha
estado diciendo y que no está en realidad directamente relacionado con los
ordenadores, sino más ampliamente con cuestiones de autoridad democrática y
con el poder creciente que los gobiernos y las empresas ejercen sobre nuestras
vidas. Este lado populista y anticorporativo del discurso de Stallman es
enriquecedor pero también reduccionista, potencialmente simplista. Y es
también quizás demasiado idealista. Por ejemplo, cómo podría un novelista o un
poeta o un autor de canciones o un músico o el autor de un libro de texto
académico, sobrevivir en este mundo feliz en que la gente es alentada pero no
obligada a pagar a los autores. En otras palabras, me parece que la brecha
entre la práctica existente y las posibilidades visionarias sobre las que
especula Stallman, es todavía inmensamente ancha. 

Entonces voy a concluir preguntándole a Stallman si quisiera desarrollar un
poco ciertos aspectos de su charla y, específicamente, si es que tiene más
ideas sobre la manera en que aquellos que llamaremos <<creadores tradicionales>>
pueden ser protegidos bajo su sistema de copyright. 

\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Primero de todo, tengo que señalar que no debemos
usar el término <<protección>> para describir lo que hace el copyright. El
copyright restringe a la gente. El término <<protección>> es un término
propagandístico que usan las empresas propietarias de copyright. El término
<<protección>> significa impedir que algo sea, de alguna manera, destruido.
Bien, yo no creo que una canción se destruya porque se escuchen más copias de
ella. Tampoco creo que una novela se destruya si más gente está leyendo copias
de ella. Así que no usaré esa palabra. Pienso que conduce a la gente a
identificarse con el bando equivocado. 

También, es una muy mala idea pensar acerca de la <<propiedad intelectual>> por
dos razones: primero, prejuzga la pregunta más fundamental en este ámbito, que
es: ¿cómo deberían ser tratadas estas cosas, deberían tratarse como un tipo de
propiedad? Usar el término <<propiedad intelectual>> para describir la cuestión
es presuponer que la respuesta es <<sí>>, que ésa es la manera de tratar las
cosas y no de otra manera. 

Segundo, promueve la sobregeneralización. La propiedad intelectual es un
término genérico utilizado para varios sistemas legales con orígenes
independientes como el copyright, las patentes, las marcas registradas, los
secretos comerciales y también algunas otras cosas más. Se trata de cosas casi
completamente diferentes; no tienen nada en común. Pero a la gente que oye el
término <<propiedad intelectual>> se le lleva hacia una falsa imagen, creen que
hay un principio general de propiedad intelectual que es aplicado en distintas
áreas específicas. De este modo, asumen que esas diferentes áreas de la ley
son similares. Esto lleva no sólo a un pensamiento confuso acerca de qué es
correcto hacer; lleva a la gente a no poder entender qué es lo que de hecho
dice la ley, ya que suponen que la ley de copyright, la ley de patentes y la
ley de marcas registradas son similares, cuando, de hecho, son totalmente
diferentes. 

Así que si queréis promover el pensamiento cuidadoso y el entendimiento claro
de qué es lo que la ley dice, evitad el uso del término <<propiedad
intelectual>>. Hablad de copyright. O hablad de patentes. O hablad de marcas
registradas o cualquiera que sea el asunto del que queráis hablar. Pero no
habléis de propiedad intelectual. Una opinión sobre propiedad intelectual casi
tiene que ser necesariamente absurda. Yo no tengo una opinión acerca de la
propiedad intelectual. Tengo opiniones acerca del copyright, las patentes y
las marcas registradas, y son diferentes. Llegué a ellas a través de procesos
de pensamiento diferentes porque esos sistemas legales son totalmente
diferentes. 

De todos modos, he hecho una digresión, pero es terriblemente importante. 

Ahora permitidme ir al grano. Por supuesto, no podemos ver ahora cómo podría
funcionar correctamente, o si es que podría funcionar, pedirle a la gente que
pague dinero de forma voluntaria a los autores y músicos que les gustan. Una
cosa obvia es que todo lo bien que puede llegar a funcionar un sistema así es
proporcional al número de personas que participan de la red, y ese número, lo
sabemos, se incrementará exponencialmente dentro de unos años. Si lo
intentásemos hoy, podría fallar y ello no probaría nada porque con diez veces
más gente participando podría funcionar. 

La otra cosa es que aun no tenemos este sistema de desembolso de dinero
digital. Así que en realidad no podemos intentarlo hoy. Podría intentarse algo
un poco parecido. Puedes contratar servicios en los que puedes pagarle dinero
a alguien ---cosas como Pay Pal. Pero, antes de poder pagarle a nadie mediante
Pay Pal, tendrás que soportar un complejo papeleo y darles información
personal sobre ti. Y ellos hacen registros de a quiénes les pagas. ¿Puedes
confiar en que no harán un mal uso de esta información? 

El dólar puede no desalentarte, pero las dificultades que acarrea el sistema
de pago sí que pueden. La idea es que debería ser tan fácil como quitarle un
caramelo a un niño pagar cuando urja la necesidad, de modo que no haya nada
que te desaliente excepto la cantidad de dinero. Y si es lo bastante pequeño,
no tiene porque desalentarte. Sabemos, en cambio, que los \textit{fans} pueden
realmente amar a los músicos y sabemos que alentar a los \textit{fans} a
copiar y redistribuir música ha sido hecho por algunas bandas que fueron, y
son, bastante exitosas, como los Grateful Dead. Ellos no tuvieron problemas
para ganarse la vida con su música por haber alentado a sus \textit{fans} a
grabar y copiar cintas. Ni siquiera bajaron las ventas de sus discos. 

Nos estamos desplazando gradualmente de la era de la imprenta a la era de las
redes informáticas, pero esto no ocurre de un día para otro. La gente todavía
compra montones de discos y eso continuará pasando probablemente durante
muchos años ---quizás para siempre. En tanto eso continúe, simplemente con
tener un copyright que se aplique a las ventas comerciales de discos se podría
hacer un trabajo tan bueno de apoyo a los músicos como el que se hace hoy en
día. Por supuesto, no es muy bueno, pero, al menos, la cosa no irá a peor. 

\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} [Un comentario y una pregunta acerca de
la libre descarga y acerca del intento de Stephen King\footnote{El escritor de
novelas de terror Stephen King  intentó vender uno de sus libros a través de
la red en una serie de descargas (podías comprar un capítulo cada vez), pero
cerró el sistema antes de acabar de escribir el libro.} de comercializar una
de sus novelas a través de la web.] 

\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Sí, es interesante saber qué hizo y qué ocurrió.
Cuando al principio oí hablar sobre aquello, estaba
encantado. Pensé: tal vez está dando un paso hacia un mundo que no
esté basado en tratar de mantener al público apresado por una cadena de
hierro. Entonces vi que de hecho había escrito para pedirle a la gente que
pague. Explicando lo que hizo, estaba publicando una novela como una serie,
por entregas, y dijo: <<Si obtengo suficiente dinero, entregaré más>>. Pero la
petición que escribió era a duras penas una petición. Era una afrenta al
lector. Decía: <<Si no pagáis, es que sois malvados. Y si hay demasiados de
vosotros que sois malvados, entonces yo simplemente dejaré de escribir esto>>. 

Bien, claramente, ésa no es la manera de hacer que el público sienta ganas de
enviarte dinero. Tienes que hacer que te amen, no que te teman. 

\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} [El mismo miembro del público] Los
detalles fueron que él pidió que cierto porcentaje ---no sé el porcentaje
exacto, alrededor de 90\% me parece--- de gente le enviara cierta cantidad de
dinero, la cual era, creo, uno o dos dólares, o algo de esa magnitud. Tenías
que escribir tu nombre y tu dirección de correo electrónico y alguna otra
información para descargar la novela y si después del primer capítulo ese
porcentaje no se alcanzaba, dijo que no publicaría otro. Fue muy hostil con el
público que la descargaba. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} ¿No está abierto al abuso de la gente, mediante el
plagio, este sistema en donde no hay copyright pero en el que se le pide a la
gente que haga donaciones voluntarias? 

\medskip \noindent \textsc{Stallman.} No. Eso no es lo que he propuesto. Recuerda, estoy
proponiendo que debería haber copyright cubriendo la distribución comercial y
permitiendo sólo una redistribución de forma no comercial. Así que cualquiera
que modifique la obra agregándole un contador a su sitio web, en lugar del
contador del sitio web del verdadero autor, estaría infringiendo el copyright
y podría ser demandado exactamente como podría ser demandado hoy. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Ya veo. ¿Entonces todavía imaginas un mundo en el
que hay copyright? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Sí. Como he dicho, para esa clase de obras. No
estoy diciendo que todo debería estar permitido. Estoy proponiendo reducir los
poderes del copyright, no abolirlos. 


\medskip \noindent \textsc{Thornburn.} Una pregunta que se me ocurrió mientras hablabas,
Richard, y otra vez mientras respondías a esta pregunta: ¿por qué no
consideras las maneras en que el ordenador, por sí mismo, elimine
completamente a los intermediarios ---del modo en que Stephen King se negó a
hacer--- y pueda establecer una relación personal?


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Bien, pueden y, de hecho, esta donación voluntaria
es una manera... 


\medskip \noindent \textsc{Thornburn.} ¿Piensas que ello no involucrará al editor en
ningún caso? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} En absoluto. Espero que no lo haga,
verás, porque los editores explotan a los autores terriblemente. Cuando les
preguntas a los representantes de los editores acerca de esto, dicen: <<Bien,
sí, si un autor o una banda no desea pasar por nosotros, no debería estar
legalmente obligado a pasar por nosotros>>. Pero, de hecho, ellos hacen todo lo
que pueden para impedir que eso resulte factible. Por ejemplo, están
proponiendo formatos de copia restringida, de modo que para publicar en esos
formatos, tendrías que pasar por los grandes editores, ya que no les dirán a
nadie más cómo hacerlo. De este modo, su esperanza es un mundo en donde los
reproductores reproduzcan esos formatos, y para obtener cualquier cosa que
puedas reproducir en esos reproductores habrá que pasar por los editores. Así
que, de hecho, aunque no haya una ley que prohíba al autor o al músico
publicar de forma directa, esto no será factible. Está también el
señuelo de que tal vez te hagas rico. Dicen: <<Te publicitaremos y quizás te
vuelvas tan rico como los Beatles>> ---haceros a la idea de cualquier grupo de
éxito--- y, por supuesto, sólo una minúscula fracción de los músicos tendrá
esa suerte. Pero pueden ser llevados así a firmar contratos que los encerrarán
para siempre. 

Los editores tienden a ser malévolos a la hora de respetar sus contratos con
los autores. Por ejemplo, los contratos de libro habitualmente dicen que si un
libro se agota, los derechos vuelven al autor, y los editores generalmente no
han sido muy buenos ejemplificando esa cláusula. A menudo se les ha tenido que
obligar a respetarla. Bien, lo que están empezando a hacer ahora es usar la
publicación electrónica como una excusa para decir que nunca se agotará; así
que nunca tendrán que devolver los derechos. Su idea es que cuando el autor
está necesitado haz que firme, y, desde entonces, no tendrá poder; sólo el
editor tiene el poder. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} ¿Sería bueno tener licencias libres para distintos
tipos de obras que protejan el derecho del usuario a copiar del modo en que
sea apropiado para cada tipo de trabajo? 



\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Bien, hay gente trabajando en esto. Pero para
trabajos no funcionales, una cosa no sustituye la otra. Observemos un tipo de
trabajo funcional, digamos un procesador de texto. Bien, si alguien hace un
procesador de texto libre, puedes usarlo; no necesitas los procesadores de
texto no libres. Pero yo no diría que una canción libre puede sustituir a
todas las canciones no libres o que una novela libre sustituya a todas las
novelas no libres. Para esa clase de obras, es diferente. Entonces, lo que
pienso que simplemente debemos hacer es reconocer que estas leyes no merecen
ser respetadas. No es incorrecto compartir con tu vecino, y si alguien intenta
decirte que no puedes compartir con tu vecino, no deberías escucharlo. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Con respecto a los trabajos funcionales, según tu
manera de pensar ¿cómo se equilibra la necesidad de abolir el copyright con la
necesidad de incentivos económicos para hacer que se desarrollen estos
trabajos funcionales? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Bien, lo que vemos es, antes que nada, que este
incentivo económico es mucho menos necesario que lo que la gente ha estado
suponiendo. Fijaros en el movimiento de software libre, donde tenemos más de
cien mil voluntarios a tiempo parcial desarrollando software libre. También
vemos que hay otras maneras de obtener dinero que no están basadas en impedir
que el público copie y modifique estos trabajos. Ésa es la lección interesante
del movimiento del software libre. Aparte del hecho de que te ofrece una
manera en que puedes usar un ordenador y conservar tu libertad de compartir y
cooperar con otra gente, también nos muestra que esta suposición negativa de
que la gente nunca haría estas cosas a menos que se les den poderes especiales
para forzar a la gente a pagarles, es sencillamente incorrecta. Mucha gente
hará estas cosas. De este modo, si echas un vistazo a, digamos, la escritura
de monografías que sirven como libros de texto en muchos campos de la ciencia,
excepto los muy básicos, los autores no hacen dinero. Ahora tenemos un
proyecto para hacer una enciclopedia libre, que en realidad es un proyecto
comercial, y está progresando. Teníamos un proyecto para una enciclopedia GNU,
pero lo fundimos con otro proyecto comercial cuando ellos adoptaron nuestra
licencia. En enero, se pasaron a la licencia de documentación libre GNU para
todos los artículos de su enciclopedia. Entonces dijimos: <<Bien, unamos
fuerzas con ellos y alentemos a la gente a contribuir>>. Se llama <<Nupedia>> y
podéis encontrar un enlace a ella en http://www.gnu.org/encyclopedia. Así que
hemos ampliado el desarrollo comunitario de una base libre de conocimientos
útiles desde el software a una enciclopedia. Ahora estoy bastante seguro de
que en todas estas áreas de obras funcionales, no necesitamos ese incentivo
económico hasta el punto de que debamos arruinar el uso libre de esas obras. 

\medskip \noindent \textsc{Thornburn.} Bien, qué hay de las otras dos
categorías ---pensamientos personales y entretenimiento.  


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Para los otros dos tipos de trabajo, no sé. No sé
si la gente va a escribir algún día novelas sin preocuparse por ganar dinero
con ello. En una sociedad post-escasez, pienso que sí. Puede que lo que
necesitemos hacer, para alcanzar la sociedad post-escasez, es deshacernos del
control empresarial sobre la economía y las leyes. Así que, en efecto, es como
el problema del huevo y la gallina, como podéis ver. ¿Qué hacemos primero?
¿Cómo obtenemos un mundo en donde la gente no tenga que conseguir dinero
desesperadamente, si no es eliminando el control empresarial? ¿Y cómo podemos
eliminar el control empresarial a no ser que\ldots? De todos modos, no lo sé,
pero por eso estoy tratando de proponer primero un sistema de copyright de
compromiso, y, segundo, el pago voluntario apoyado por un sistema de copyright
de compromiso como una manera de proveer un flujo de ganancias a la gente que
escribe estos trabajos. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} ¿Cómo esperas implementar este sistema de
copyright de compromiso bajo la presión de los intereses corporativos sobre
los políticos estadounidenses, dado su sistema de financiación de campañas? 

\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Me supera. Ojalá lo supiera. Es un problema
terriblemente difícil. Si supiera cómo resolver ese problema, lo resolvería y
nada en el mundo podría hacerme sentir más orgulloso. 

\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} ¿Cómo luchas contra el control empresarial? Porque
cuando observas las sumas de dinero destinadas al lobby empresarial en los
tribunales, es tremendo. Pienso que el caso DeCSS (Decryption of Contents
Scrambling System), del que estás hablando, le está costando algo así como un
millón y medio de dólares a la defensa. Dios sabe cuánto le está costando a la
parte empresarial. ¿Tienes alguna idea de cómo hacerse cargo de estas enormes
sumas de dinero? 

\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Tengo una sugerencia. Si aconsejáramos boicotear
totalmente las películas, pienso que la gente ignoraría ese consejo. Podrían
considerarlo demasiado radical. Así que quisiera hacer una sugerencia
levemente diferente, que lleva a lo mismo, y es: no vayas al cine a menos que
tengas una razón sustancial para creer que la película es buena. Ahora bien,
esto conduciría en la práctica a casi el mismo resultado que el boicot total
de las películas de Hollywood. En extensión es casi lo mismo, pero en
intensidad es muy diferente. Hemos notado que mucha gente va al cine por
razones que nada tienen que ver con lo buena, o no, que ellos piensen que es
la película. Así que si cambias eso, si sólo vas a ver una película cuando
tienes alguna razón sustancial para creer que es buena, les estarás quitando
un montón de dinero. 


\medskip \noindent \textsc{Thornburn.} Una manera de entender todo este
discurso hoy, pienso, es reconocer que siempre que las tecnologías radicales,
potencialmente transformadoras, aparecen en la sociedad, hay una lucha sobre
su control. Hoy estamos repitiendo lo que ocurrió en el pasado. De este modo,
desde este ángulo, puede no haber una razón para la desesperanza, o incluso
para el pesimismo, acerca de qué pueda ocurrir a largo plazo. Pero a corto
plazo, las luchas por el control de textos e imágenes, y por el control de
todo tipo de información, serán probablemente dolorosas y extensas. Por
ejemplo, como profesor de comunicación, mi acceso a imágenes ha sido
restringido, en años recientes, de un modo como nunca antes había ocurrido. Si
escribo un ensayo en el que quiero usar imágenes fijas, incluso de películas,
es mucho más difícil obtener permisos de uso, y los precios son mucho más
elevados, aun cuando dé argumentos sobre la investigación intelectual y la
categoría legal de \textit{fair use}\footnote{El \textit{fair use}, que se
suele traducir como <<uso razonable>> o <<uso justo>> sin que la traducción
ayude a saber qu\'{e} clase de uso es ese, es en realidad una figura jurídica
del derecho anglosajón que equivale a aquellos usos de material sujetos a
derechos de autor que no son controlados por la ley de copyright y que por
tanto son excepciones a la misma. La Ley de Propiedad Intelectual española no
contiene tal figura, y lo llama simplemente <<excepciones>>, por ejemplo el
pr\'{e}stamo en bibliotecas o la copia privada son ejemplos de \textit{fair
use} o <<excepciones>> tanto en EE.UU. como en España. [\textit{N. del E.}]}.
De esta forma, pienso, en este momento de transformación, que las perspectivas
a un plazo mayor pueden, de hecho, no ser tan perturbadoras como lo que está
ocurriendo a corto plazo. Sin embargo, en cualquier caso, necesitamos
comprender toda nuestra experiencia contemporánea como una versión renovada de
la lucha por el control de los recursos tecnológicos, que es un principio
recurrente de la sociedad occidental. 

También es esencial entender que la historia de las viejas tecnologías es, en
sí misma, una materia complicada. El impacto de la imprenta en España, por
ejemplo, fue radicalmente diferente de su impacto en Inglaterra o en
Francia. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Una de las cosas que me molesta cuando oigo
discusiones sobre el copyright es que a menudo comienzan con: <<Queremos un
cambio de ciento ochenta grados. Queremos eliminar todo tipo de control>>. Me
parece que parte de lo que subyace bajo las tres categorías que fueron
sugeridas es un reconocimiento de que hay algún tipo de sabiduría en el
copyright. Algunos de los críticos de la dirección que está tomando
el copyright hoy, creen, de hecho, que debería ser respaldado y funcionar
mucho más como las patentes y las marcas registradas en cuanto a su duración.
Me pregunto si nuestro conferenciante querrá comentar esta estrategia. 

\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Estoy de acuerdo en que acortar el plazo de
validez del copyright es una buena idea. No hay absolutamente ninguna
necesidad, en términos de alentar la publicación, de que los copyrights puedan
durar hasta ciento cincuenta años, lo que, en algunos casos, es posible bajo
la presente ley. Ahora bien, las compañías estuvieron diciendo que un
copyright de setenta y cinco años sobre un trabajo hecho por encargo no era lo
bastante largo para hacer posible la producción de esos trabajos. Me gustaría
desafiar a esas compañías a que presenten hojas de cálculo con balances
proyectados para los próximos setenta y cinco años respaldando esa afirmación.
Lo que ellos en realidad querían era, sencillamente, poder extender el
copyright sobre los trabajos viejos, de modo que puedan seguir restringiendo
su uso. Pero cómo se puede alentar una mayor producción en la década de 1920
extendiendo el copyright hoy, no lo sé, a menos que tengan una máquina del
tiempo en algún lugar. Por supuesto, en una de sus películas, tenían una
máquina del tiempo. Así que eso debe ser lo que afectó su forma de pensar. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} ¿Has pensado en extender el concepto de uso
razonable? Y, ¿hay alguna variación o distinción al respecto que quieras
presentarnos? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Bien, la idea de dar a todo el mundo permiso para
hacer copias textuales no comerciales de dos tipos de obras, ciertamente puede
ser pensada como una extensión de lo que es el uso razonable. Es mayor de lo
que actualmente se reconoce como uso razonable. Si tu idea es que el público
cede ciertas libertades para obtener más progreso, entonces puedes trazar la
línea en varios lugares diferentes. ¿Qué libertades cede el público y cuáles
conserva? 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Por seguir la conversación sólo un momento: en
ciertos ámbitos del entretenimiento, existe el concepto de exhibición pública.
Así, por ejemplo, el copyright no nos impide cantar villancicos en Navidad
pero impide su ejecución pública. Y yo me pregunto si no sería útil, en lugar
de expandir el uso razonable a la copia textual ilimitada, no comercial,
pensar en algo menos que eso, pero más que el presente concepto de uso
razonable. 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Yo pensaba que eso sería suficiente, y entonces
Napster me convenció de lo contrario, porque Napster es utilizado por sus
usuarios para redistribución textual, no comercial. El servidor Napster, en sí
mismo, es una actividad comercial, pero la gente que de hecho está poniendo el
material lo hace de manera no comercial, ellos podrían haberlo hecho en sus
propios sitios web igual de fácilmente. La tremenda excitación y interés sobre
el uso de Napster, muestra que eso es muy útil. Así que ahora estoy convencido
de que la gente debería tener derecho a publicar copias textuales, no
redistribuidas comercialmente, de cualquier cosa. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Una analogía que me fue sugerida recientemente
para toda la cuestión de Napster es la analogía de la biblioteca pública.
Supongo que algunos de ustedes, que han oído hablar sobre los argumentos a
favor de Napster, han oído ya esta analogía. Me pregunto si podrías
comentarla. Los defensores que dicen que Napster debería continuar y que no
debería haber restricciones sobre él, a veces dicen algo como esto: <<Cuando
las personas van a la biblioteca pública y piden prestado un libro, no están
pagando por él, y pueden pedirlo prestado docenas de veces, cientos de veces,
sin cargo adicional. ¿Por qué Napster es diferente?>>. 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Bueno, no es exactamente lo mismo. Pero debería
señalarse que los editores quieren transformar a las librerías públicas en
tiendas en las que se paga por  el uso. Así que están en contra de las
librerías públicas. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} ¿Pueden estas ideas sobre el copyright sugerir
algunas ideas para ciertas cuestiones sobre la ley de patentes, tales como
hacer medicamentos genéricos baratos para usar en África? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} No, no hay absolutamente ninguna similitud. Las
cuestiones de patentes son totalmente distintas de las cuestiones relativas al
copyright. La idea de que tienen algo que ver es una de las consecuencias
desafortunadas de usar el término <<propiedad intelectual>> y alentar a la gente
a asociar estas cuestiones, porque, como habéis oído, estuve hablando de
cuestiones en las que el precio de una copia no es lo crucial. Pero, ¿cuál es
el asunto central cuando se trata de medicamentos contra el SIDA para África?
Es el precio, nada más que el precio. 

Ahora bien, el tema del que estuve hablando surge porque la tecnología de
información digital da a cada usuario la facultad de crear copias. Bien, no
hay nada que nos dé la facultad de crear copias de medicamentos. No tengo la
posibilidad de copiar un medicamento que haya conseguido. De hecho, nadie
puede; no es así como se hacen los medicamentos. Estos medicamentos sólo
pueden hacerse en costosas fábricas y se hacen en costosas fábricas
centralizadas, ya sean genéricos o importados de los EE.UU. De cualquier
manera, se harán en un pequeño número de fábricas y las cuestiones son,
simplemente, cuánto cuestan y si están disponibles a un precio que la gente en
África pueda pagar. 

Así que se trata de una cuestión tremendamente importante, pero es una
cuestión totalmente diferente. Sólo existe un área en la que aparece una
cuestión con las patentes que es de hecho similar a estas cuestiones de
libertad de copia, y es en la agricultura. Dado que hay ciertas cosas
patentadas que pueden ser copiadas, más o menos: las cosas vivientes. Se
copian a ellas mismas al reproducirse. No es necesariamente una copia exacta;
se remezclan los genes. Pero el hecho es que los granjeros durante milenios
han estado haciendo uso de esta capacidad de las cosas vivientes de hacer
copias de sí mismas. La agricultura es, básicamente, copiar las cosas que
criaste y seguir copiándolas cada año. Cuando son patentadas variedades de
plantas y animales, cuando los genes son patentados y usados en ellas, el
resultado es que a los granjeros se les prohíbe hacer lo que venían haciendo. 

Un granjero en Canadá tenía una variedad patentada creciendo en su campo y
dijo: <<Yo no lo hice deliberadamente. El polen voló, y esos genes se
introdujeron entre mis plantas>>. Y se le dijo que eso no importaba; tuvo que
destruirlas de todos modos. Éste es un ejemplo extremo de cómo puede el
gobierno alinearse con un monopolista. 

De este modo, creo que, siguiendo los mismos principios que aplico a la copia
de cosas en un ordenador, los granjeros deberían tener un incuestionable
derecho a guardar sus semillas y criar su ganado. Quizás puedas tener patentes
cubriendo compañías vendedoras de semillas, pero no deberían cubrir a los
granjeros. 

\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Para tener un modelo exitoso hay que hacer mas
cosas que tener sólo la licencia. ¿Puedes responder a eso? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Totalmente. Bien, ya sabéis, no conozco las
respuestas. Pero parte de lo que creo crucial para desarrollar información
libre, funcional, es el idealismo. La gente tiene que reconocer que es
importante para esta información ser libre, que cuando la información es
libre, se puede hacer pleno uso de ella. Cuando está restringida, no puedes.
Tienes que reconocer que la información no libre es un intento de dividir a la
gente y mantenerla desamparada y con la cabeza agachada. En este punto, pueden
llegar a la idea de: <<Trabajemos juntos para producir la información que
queremos usar, de modo que no esté bajo el control de alguna persona poderosa
que pueda dictarnos qué es lo que podemos hacer>>. 

Esto nos impulsa con fuerza. No sé cómo va a funcionar en la distintas áreas,
pero pienso que en el ámbito de la educación, buscando libros de texto, creo
ver una manera en que puede hacerse. Hay un montón de docentes en el mundo,
docentes que no están en universidades prestigiosas ---quizás están en la
escuela secundaria, quizás en la preparatoria--- donde no escriben ni publican
gran cosa y no existe una tremenda demanda sobre ellos. Pero muchos de ellos
son inteligentes. Muchos de ellos conocen sus materias bien y podrían escribir
libros de texto sobre montones de temas y compartirlos con la gente, recibir
un enorme aprecio por la gente que aprende de ellos. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Eso es lo que decía. Pero lo curioso es que
conozco la historia de la educación. Eso es lo que hago: proyectos educativos
con medios electrónicos. No podría encontrar un ejemplo. ¿Conoces alguno? 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} No, no conozco. Empecé proponiendo esta
enciclopedia libre y base de aprendizaje hace un par de años y pensé que
podría llevar probablemente una década lograr que las cosas comenzaran a
rodar. Ahora ya tenemos una enciclopedia en marcha. Así que las cosas van más
rápido de lo que esperaba. Pienso que lo que se necesita es que unas pocas
personas empiecen a escribir libros de texto libres. Escribir uno sobre
cualquiera que sea tu tema favorito o una fracción de uno. Escribe unos pocos
capítulos de uno y desafía a otras personas a escribir el resto. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} De hecho, lo que yo buscaba era algo todavía mejor
que eso. Lo importante es que alguien cree una infraestructura en la que todos
los demás puedan contribuir. No hay ninguna infraestructura pensada para
primaria y secundaria, en ningún lugar, para poder contribuir con material. 

Puedo obtener información de muchos lugares pero no está disponible bajo
licencias libres, así que no puedo usarla para hacer un libro de texto libre. 



\medskip \noindent \textsc{Stallman.} En realidad, el copyright no cubre los hechos.
Sólo cubre el modo en que están escritos. Así que puedes aprender un montón de
cualquier lugar y después escribir un libro de texto, y puedes hacer ese libro
de texto libre, si quieres. 


\medskip \noindent \textsc{Pregunta.} Pero yo no puedo escribir por mí mismo todos los
libros de texto que un estudiante necesita para cursar en la escuela. 


\medskip \noindent \textsc{Stallman.} Bien, es verdad. Y yo no necesité escribir todo un
sistema operativo libre tampoco. Escribí algunas partes e invité a otras
personas a unírseme escribiendo otras partes. Así que establecí un ejemplo a
seguir. Y dije: <<Yo voy en esta dirección. Únete a mí y llegaremos allí>>. Y se
unió la suficiente cantidad de gente, y allí llegamos. De este modo, si
piensas en términos de cómo voy a hacer todo este trabajo gigantesco, puede
ser desalentador. Así que la idea es: no lo mires de esa manera. Piensa en
términos de dar un paso y comprender que, luego de que diste un paso, otra
gente dará más pasos y, juntos, el trabajo será realizado, eventualmente. 

Asumiendo que la humanidad no se elimine a sí misma, el trabajo que hacemos
hoy al producir una infraestructura educativa libre, las fuentes del libre
aprendizaje para el mundo, será útil por tanto tiempo como la humanidad
exista. ¿Y qué si lleva veinte años lograr que se haga? No pienses en términos
del tamaño del trabajo completo. Piensa en términos de la parte que vas a
hacer. Eso le mostrará a la gente que puede hacerse, y entonces otros harán
otras partes. 


